El verano es la estación más dura para el cabello. El sol reseca y decolora, el agua del mar deja sal y minerales, el cloro de la piscina abre la cutícula, y la humedad dispara el frizz. El resultado: un pelo que se enreda más, se rompe con más facilidad y pierde el brillo que tiene el resto del año.
La buena noticia es que con las herramientas adecuadas el daño se reduce mucho. Y aquí el material marca una diferencia real: la madera y las cerdas naturales tratan el cabello de forma muy distinta al plástico. Te explicamos qué cepillo o peine Tek va mejor para cada situación este verano.
Después del mar o la piscina: el peine de púas anchas
El cabello húmedo y lleno de sal o cloro es el más frágil. Intentar desenredarlo con un cepillo convencional en ese momento es una de las causas más habituales de rotura y de esas puntas abiertas que aparecen hacia el final del verano.
La solución más eficaz es el peine de púas anchas con mango. Las púas bien separadas permiten pasar por el cabello húmedo sin tirones, deslizándose entre los nudos en lugar de arrancarlos. La madera no genera electricidad estática —a diferencia del plástico—, así que el resultado es siempre más suave.
La técnica también importa: empieza siempre por las puntas y sube poco a poco hacia la raíz. Con el peine Tek de madera y las manos húmedas o con un poco de acondicionador sin aclarado, el proceso es mucho más rápido y menos agresivo.
Recomendado para: todo tipo de cabellos, especialmente rizados, con mechas o tratados químicamente, que son los que más notan el daño del cloro y la sal.
El cepillado diario: control del frizz con el cepillo oval de púas de madera
En verano el cepillado diario tiene un protagonista claro: el cepillo oval grande con púas de madera. Las púas de madera son más suaves con la cutícula que las metálicas o las de nailon estándar, y al no generar estática el cabello queda más liso y con menos encrespamiento.
Es ideal para el cepillado en seco, tanto por las mañanas para ordenar el cabello como para desenredar suavemente antes de aplicar productos. La base neumática amortigua el contacto con el cuero cabelludo, lo que lo hace cómodo incluso con el cuero cabelludo más sensible por el sol.
Si tu cabello tiende a encresparse con la humedad del ambiente —algo muy habitual en zonas costeras o en días de bochorno—, este cepillo marca la diferencia desde el primer pase.
Recomendado para: cabello liso, ondulado o con tendencia al frizz. Uso diario en seco.
Ondas y volumen con secador: el cepillo Ceramik
Si en verano no renuncias al secador para conseguir ese acabado con volumen y ondas naturales, el cepillo Ceramik de Tek es la herramienta que necesitas.
La cerámica distribuye el calor de forma uniforme y evita los puntos de temperatura excesiva que dañan el cabello con el uso repetido del secador. El resultado es más volumen y un secado más rápido —y por tanto menos exposición al calor— y un acabado más liso y brillante que con un cepillo convencional.
Además la cerámica, al ser porosa, cierra la escama del cabello, fijando mejor el color en cabellos teñidos y aportando un peinado más duradero incluso en cabellos finos
Recomendado para: cualquier tipo de cabello que se seque con secador. Especialmente eficaz en cabello fino y pelo medio o largo con tendencia al encrespamiento.
En la maleta: el set de viaje cepillo y peine
El verano es también la estación de los viajes, y el kit de cuidado capilar de la maleta merece la misma atención que el resto del neceser. El set de viaje Tek, con un cepillo pequeño y un peine de madera, es la opción más completa para llevarlo a cualquier destino.
Ocupa poco espacio, aguanta bien las condiciones de viaje, y cubre las dos necesidades básicas: el cepillado diario y el desenredado tras el baño.
Es también un buen regalo de verano para quien le da importancia a los detalles de su rutina capilar.
Recomendado para: viajeros habituales o como regalo. Válido para todo tipo de cabellos.
Un apunte sobre el material: por qué la madera en verano
En invierno la diferencia entre un cepillo de plástico y uno de madera se nota. En verano se nota el doble. La sal, el cloro y el sol ya debilitan la cutícula del cabello; añadir las microrasgaduras que genera el plástico acelera el deterioro.
Los cepillos y peines Tek están fabricados con maderas certificadas FSC y sin plásticos. No generan electricidad estática y duran años con un mínimo de mantenimiento —limpiarlos con agua tibia y dejarlos secar al aire es suficiente.
Para el verano, donde el cabello ya trabaja en condiciones más duras de lo habitual, es exactamente el tipo de herramienta que marca la diferencia.












